El pasado viernes 11 de junio quisimos despedir este atípico curso a lo grande. Cuando comenzamos en septiembre, todo eran dudas e incertidumbre. No sabíamos cómo se iban a desarrollar los acontecimientos, y nos vimos envueltos en una serie de protocolos sanitarios en los que nunca antes nos habíamos manejado. Sentíamos que esta situación nos atacaba donde «más nos duele»: en la cercanía con nuestros alumnos.

Pero lo cierto es que si miramos atrás estamos orgullosos por cómo nos hemos adaptado todos a las circunstancias. El alumnado, el claustro y todo el personal que trabaja en el colegio, hemos sabido vencer esos miedos iniciales y hemos conseguido que las sonrisas traspasen las mascarillas, que los geles hidroalcohólicos y las distancias de seguridad no nos alejaran los unos de los otros.

Por todo ello, hemos querido cerrar el curso haciendo una actividad entre todos, desde Primaria hasta Bachillerato. Alumnos, claustro y PAS juntos, demostrando que cuando trabajamos juntos, somos capaces de hacer cualquier cosa.

Porque nos merecíamos terminar este curso bailando…