La importancia que los alumnos y sus familias otorgan a los hábitos saludables en nuestro colegio.

En estos últimos cursos, las familias del colegio han ido manifestando una clara adhesión a las propuestas saludables que de forma transversal se han ido exponiendo en las clases por medio de diversas actividades y asignaturas. El resultado ha sido el de un gran calaje en el listado de hábitos fundamentales para el desarrollo y la salud de los alumnos y sus allegados.

Y uno se va dando cuenta de esto, poco a poco, hasta que llega cualquier alumno y de forma habitual se dirige hacia el profesor de Educación Física y le cuenta lo que comió ayer o lo que va a comer hoy, porque sabe que es saludable, porque sabe que puede estar orgulloso de eso que va a comer, y como extra, le sabe bien. O el tipo de actividad física que realizó el fin de semana, en compañía de sus seres queridos. Estas confesiones a los profesores, en los que también ha ido calando la trascendencia de vivir de manera saludable, nos encantan, nos llenan de orgullo y recae en nuestro colectivo como una agradable respuesta ante algo para lo que también estamos concienciados, como lo es educar en hábitos saludables.  

Desde el Carnet Saludable, en el que las familias valoran la importancia de tres de los grandes pilares de la salud como son el descanso, la alimentación saludable y la actividad física, pasando por la propuesta de desayunos saludables que vemos que en los recreos muchos alumnos traen cuidadosamente preparados; las charlas con la nutricionista de alumnos y familias, o la propuesta de exposición de los superdesayunos o comidas saludables. Pero sobre todo, la cantidad de conversaciones que esta temática habrá generado en las familias, la cantidad de oportunidades de hablar de la importancia de comer ciertos alimentos o de realizar ciertas actividades, o de dormir adecuadamente. Y como añadido, en el ámbito familiar, contando con las familias como aliados para esta tarea educativa.

No son pocos los niños de diferentes cursos que conocen lo que son los alimentos procesados o naturales, los intereses en hacer caja de vendedores de productos nada saludables, la importancia de que los cereales que se consuman sean integrales, las bondades de las frutas y verduras, el aprecio que hay tener por el pescado azul o por los huevos, incluyendo los nutrientes esenciales que estos poseen, por decir algunos ejemplos. O la propuesta saludable del Plato de Harvard, que en algunos cursos se ha presentado y que será eje central de la propuesta de salud para el próximo curso 21-22 y que desde estas líneas adelantamos.

Pero eso será después del verano y en el colegio. Durante el verano seguro que muchas de las familias seguiréis disfrutando de lo que estos hábitos os reportan, porque ya forman parte de vuestra forma de vida, y esta realidad si en el colegio hemos podido contribuir a conseguirla, nos pone felices.

Jesús Escañuela, Profesor de Educación Física